Siento haber tardado tanto en escribir, pero hemos estado un poco liados. Llevamos ya tres semanas de intensivas clases de alemán. Tenemos tres horas de clase de lunes a jueves. La verdad es que el alemán es un idioma muy muy difícil. Tienen cuatro declinaciones: nominativo, acusativo, genitivo y dativo (para los que en su día estudiaron latín les sonarán). Además, por supuesto, conjugan los verbos y cada nombre tiene género: femenino, masculino o neutro. La mayoría de verbos que hemos visto no son regulares, lo que implica memorizar su conjugación aunque, por el momento, sólo hemos visto el presente. Lo del género del nombre y el singular y plural parece fácil, pero no lo es, ya que no es como en español que si acaba en a es femenino mayoritariamente y si acaba en o es masculino o neutro. Aquí cada palabra acaba un poco como le da la gana y convertirlas al plural ya si que es de risa. No hay una regla para convertir la palabra al plural. A veces hay que añadir una e, er, en, s y otras hay que modificar la vocal tónica y añadirle una diéresis y también cambiarle la terminación. Otra cosa que también es muy divertida es que puedes alterar el orden de las palabras en una frase. En fin, estos alemanes están locos....
Voy a dejar de hablaros de gramática y estructuras gramaticales que es un poco rollo y os voy a contar cositas sobre los componentes de mi clase de alemán. La verdad es que otra cosa no, pero mi clase es muy multicultural. Hay dos chinas, un indio, un indonesio, una serbia, un inglés, una francesa, uno de emiratos árabes y dos españoles (a que no adivinais quién son los españoles...). Las dos chinas trabajan en el consulado y llevan seis meses viviendo aquí, pero tanto en su trabajo como en su ocio sólo van con chinos con lo cual no saben demasiado de alemán. El indio es ingeniero mecánico de la BMV y en un mes se viene su mujer y su hijo a vivir aquí. Es muy curioso porque en la india hay un montón de idiomas y el sabe varias lenguas indias, hindú e inglés, pero dice que el alemán es con diferencia el más difícil. El indonesio lleva viviendo aquí dos años pero tampoco sabe demasiado alemán. Está estudiando ingeniería industrial y trabaja en un entorno donde todo el mundo habla inglés. La serbia es becaria en Microsoft (pero en el departamento económico, vamos que no es friki :(). El inglés es un pobre hombre que se echó una novia alemana y ahora está tratando de aprender alemán. Lo de pobre hombre lo digo porque el inglés es gramaticalmente muy sencillo y el chiquillo está flipando con lo de las declinaciones, conjugaciones, géneros, plurales y demás cosas divertidas del alemán. La francesa lleva un año viviendo aquí y ya se ha apuntado a dos cursos de iniación, con lo cual nos da mil vueltas y se sabe ya casi todo el temario. El de los emiratos árabes no habla muy bien inglés y es un desastre en alemán, se perdió en la primera clase... Eso si el tío maneja pasta y los números se los aprendió el primero. Tuvimos que pagar 1,5€ de fotocopias y el tío sacó un fajo de billetes de 50€ y quería pagar con uno de ellos.
Lo divertido del curso es que dos días tenemos planificadas salidas. El martes fuimos a un restaurante alemán y tuvimos que pedir en alemán la comida, la bebida, la cuenta... Vino una como acompañante una profesora nueva que casualmente había estado tres años de profesora de alemán en España y quería prácticar su español. Así que nos hablaba en alemán y luego nos preguntaba cosas en español. Nosotros nos entendíamos muy bien, pero el resto los pobres se perdían porque no sabían si estaba hablando alemán o español. La semana que viene tenemos otra salida, además el jueves y el viernes ya volvemos a España. El mes de abril no nos apuntaremos al intensivo porque es mucha paliza dos meses así seguidos y luego nos plantearemos si hacer otro intensivo o coger 3-4 horas de clase a la semana.
En la primera foto de izquierda a derecha: la señora alemana que vivió en Valencia, germán, el indonesio, el indio, la serbia, una de las chinas y yo. ¿Adivinasteis las nacionalidades por la foto?