jueves, 15 de abril de 2010

Vecinos locos




Hoy os voy a hablar de nuestros maravillosos vecinos. Tampoco es que hayamos tenido tiempo de confraternizar mucho, pero por lo que hemos visto, nuestros vecinos son de largo mejor que los de Aquí no hay quien viva. El primero que conocimos es nuestro vecino italiano Filiberto. Le encanta hablar español y además también sabe italiano, alemán, portugués e inglés. Es un señor mayor que vive solo y tiene a sus hijas repartidas por el mundo (Italia, España, Brasil...). El pobre acusa su estado de soledad y cada vez que le vemos nos hace entrar en su casa y nos tiene allí largo rato contándonos sus historietas y enseñándonos su casa, sus cuadros (que pinta bastante bien), su estudio, etc. Además está mal de salud, tiene un marcapasos y también cáncer de pulmón (no sabemos si tuvo o tiene porque a veces no le entendemos) y se nos pone a medio llorar. La verdad es que es un señor muy majo, pero un poco pesado.

Otra de las vecinas es una señora mayor que vive sola y habla sola y se pasa parte del día asomada a la ventana del descansillo, murmurando cosas, que por supuesto no entiendo, y dando paseos por el ascensor en bata y zapatillas. La verdad es que dan ganas de charlar un poco con la señora, pero creo que tampoco me iba a entender demasiado...

En el piso de arriba hay gente joven, pero no sabemos si viven con su familia o es una pareja joven (aunque son demasiado jóvenes para vivir solos). Lo que si que sabemos es que dan unas fiestas por todo lo alto. Un sábado que estábamos cansados fuimos a cenar y luego volvimos para casa y había una fiesta que se oía casi desde la calle anterior. Había un montón de gente y la música estaba a tope, pero por lo visto nadie llamó a la policía porque la fiesta se prolongó hasta altas horas de la madrugada (yo quería haber subido con la excusa de que no tenía sal y quedarme allí, pero Ger tenía mucho sueño :(). Lo peor fue al día siguiente cuando descubrimos que habían roto el cristal de la puerta del portal y que estaba todo lleno de cristales....

Otro vecino curioso es un señor mayor que se dedica a subir y bajar escaleras. Muy educado, pero no sé si no tiene dinero para pagar el gimnasio o tiene problemas de memoria y se le olvidan las cosas en casa.

Y como anécdota final (que no tiene nada que ver con los vecinos) contaros que nos llegó un paquete un día y no estábamos en casa, con lo cual se lo dejan a otro vecino (que firma por ti) y luego lo recoges del vecino. Total que vimos el papel en el buzón y el paquete se lo habían dejado a un tal Wenzel, que tenía el buzón a tres buzones del nuestro, pero no sabíamos en qué piso habitaba (aquí no ponen ni piso ni puerta en los buzones). Escaleras para arriba y escaleras para abajo buscando a Wenzel y no hubo manera, no estaba por ningún sitio. Así que pensamos que podía ser alguna puerta que no tenía puesto el nombre, probamos con todas y nada. Al final preguntamos a Filiberto y nos dijo que Wenzel es el nombre de la tienda de fotocopias que tenemos en la esquina!!! Nos costó un poco porque el señor hablaba en italiano españolizado y nos decía angolo giu (abajo esquina). Y es que por lo visto aquí las tiendas te suelen recoger los paquetes, ya que están abiertas a diario.

Por cierto, el último día se me olvidó contaros que aquí no venden lejía porque es dañina para el medio ambiente, pero nos hemos enterado de un sitio que vende productos mediterráneos y tiene lejía Conejo!!

jueves, 8 de abril de 2010

Alemanes y ecologismo


Algo que no sabía es que los alemanes son terriblemente ecologistas. El supermercado está plagado de productos "BIO" y les encanta consumir productos biológicos y ecologistas. Tienen un montón de estanterías con productos replicados pero "BIO". Por ejemplo, tienen un expositor de fruta y otro de fruta BIO, uno de leche y otro de leche BIO (tienen leche de cabra en bricks...), huevos BIO... El otro día fui a comprar un regalo de cumpleaños y el algodón de la camiseta también era algodón orgánico cultivado con no sé qué historias que lo hace más natural y menos dañino para el medio ambiente.



Además cada vez hay un número mayor de personas vegetarianas y en todos los restaurantes tienen uno o dos platos vegetarianos (aunque aquí las ensaladas llevan trozos de carne y parece más carne con algo verde que una ensalada de verdad...). Es un contraste muy fuerte, ya que aquí se come mucha, pero mucha carne. Hace como 15 días era la semana del cuidado animal (o algo así) y había un montón de manifestaciones y puestos para concienciar del trato a los animales y las condiciones que sufren los animales para que nosotros tengamos huevos, leche o pieles. La verdad es que las imágenes eran bastante desagradables. Lo que más me llamo la atención fue el puesto de Marienplatz en el que había dos chicas metidas en sendas bandejas de plástico y envueltas en film transparente simulando ser carne. Estaban desnudas y con un líquido que parecía sangre. Os subo la foto como curiosidad.

Y como contra posición os contaré la historia del famoso oso Bruno. Bruno fue el primer oso salvaje en aparecer en Alemania desde 1835. Atacó a alguna oveja y un par de colmenas desde que cruzó los Alpes desde Italia, por eso el primer ministro alemán dio el visto bueno para que se cazara a Bruno y entre tres cazadores lo mataron. Me parece una historia increíble, en España haces eso y vas a la cárcel. Os dejo el enlace a la historia del oso bruno.