jueves, 27 de mayo de 2010

finde con Silvia y amigos bruselanos



Este fin de semana ha sido un finde completito. El viernes vino a cenar nuestra antigua profe de alemán (tiene 3-4 años más que nosotros) con su suegra (que estuvo 8 años viviendo en Valencia y sabe perfectamente castellano). Así que preparamos una cena "typisch spanischen Abendessen", el único problema es que Victoria (mi antigua profe de alemán) es vegetariana, y comidas típicas españolas que sean vegetarianas pues no abundan demasiado. Al final preparamos tortilla de patata, pisto, ensalada de pasta (no es que sea muy española), un plato de embutido con lomo, chorizo y queso (del que Victoria sólo probó el queso) y unas tapitas variadas. El vino como no español y de postre torrijas (fueron todo un éxito, hasta me pidieron la receta...).



El sábado vinieron Silvia, Geof, Ben (el pelirrojo) y Yoppi (el morenito) a vernos a Munich. La verdad es que se dieron una paliza elegante, porque vinieron en coche para probar las superautovías alemanas (autobahn) que no tienen límite de velocidad. Bruselas-Munich son como unas 8 horas conduciendo y llegaron el viernes como a las 4:30 mañana. El sábado quedamos a las 12 en Marienplatz y nos fuimos a dar una vuelta por el centro de la ciudad: Marienplatz, viktuallenmarkt, Sendlinger Tor, Sendlingerstrasse... Vamos, que dimos un buen paseo por el centro. Luego nos fuimos al restaurante Mozart Café (si en alemán también se dice café) que es un sitio con mucho encanto y muebles del siglo XIX muy pocholos. Además también se come estupendamente y la especialidad es el filete empanado (que en Alemania es filete vienés, típico alemán). Con un filete empanado comimos Silvia y yo (fijaos en la foto de Ben con el filete...) y nos sobró como un cuarto (no sé de dónde sacarán a la pedazo de vaca para hacer esos filetones), además es bastante barato, al final pagamos sobre 12€/persona.




Después de comer paseíto para bajar la comida, más visitas al centro de Munich, ratito de desfile Hare Christna (se les ve de un féliz que dan ganas de apuntarse, jejejejeje) y ratito de relax y juegos en casa. Para cenar, cómo no a la cervecería más típica de Munich: la Hofbräuhaus (en alemán se pronuncia jofbroijaus y en bávaro jofbrajaus). Comida típica alemana: salchichas blancas (bueno, estas son sólo especialidad de Munich), codillo, ensalada de patata, bretzel, goulash... De postre Apfelstrudel, el único postre típico alemán. Y vuelta a casa, que estábamos todos muertos.



Domingo por la mañana paseo por Odeonplatz, por el teatro nacional y alrededores (para que tocaran a los leones que dicen que trae suerte), jardínes de la corte y por el Englischer Garten (jardín inglés). Metimos a Silvia en la zona nudista (que además, está a la entrada del parque)y la pobre mujer no se enteró hasta que habíamos pasado a un par de señores enseñando el culete. Para comer nada mejor que el biergarten de la Torre china del jardín inglés. Más comida típica alemana: un queso cremoso raro del que aún no he aprendido el nombre, currywurst (salchicha enorme con una salsa hecha de curry), una carne de cerdo prensada y asada, más ensalada de patata y revuelto de patata. Y, de postre, KaiserKrone (le falta un par de palabras) con fresas.



El domingo por la noche ya no podíamos con más comida alemana y nos fuimos a cenar a un italiano con unas superpizzas enormes (Silvia y yo también cenamos con una y nos sobró un cacho). La verdad es que lo pasamos muy bien ese finde, los amigos de Silvia y Geof son muy majos y me reí mucho con ellos. Yo creo que por lo menos, con hambre no se fueron....

lunes, 17 de mayo de 2010

Odisea de vuelo con Iberia

Vaya lo que pasamos para volver a Munich el 9 de Mayo. Lo primero que en el aeropuerto de barajas no podíamos hacer check-in porque: "La facturación de su vuelo ha sido temporalmente cancelada". Preguntando nos dijeron que no se sabía si el vuelo iba a salir, aunque a las 7 y pico nos enteramos que el aeropuerto de Munich llevaba cerrado desde mediodía por las cenizas volcánicas (nuestro vuelo salía a las 7:45). Y como no nos cancelaron el vuelo hasta las 7 y pico no pudimos cambiar los billetes para volar ese mismo día a otro aeropuerto alemán porque era muy tarde. Bueno, al final cambiamos los billetes para el día siguiente.

Al día siguiente el aeropuerto de Munich estaba ya abierto y no parecía que hubiera mayor problema. Cuando estábamos a punto de subir en el avión, avisan por megafonía que los baños del avión están estropeados y que por favor vayamos todos al servicio. Pues nada, todos haciendo cola en el baño. Subimos al avión y después de más de media hora el avión aún no ha arrancado. Al cabo de un rato nos dicen que los baños están estropeados y que nos tienen que cambiar de avión!!! Ala, todos para fuera y a esperar otra hora y media en lo que ponen a punto el nuevo avión y cambian todas las maletas. Total, en resumen 24 horas para volar de Madrid a Munich!!

Es la última vez que vuelo con Iberia.